Salud bucal en el embarazo

El embarazo es un estado de la mujer que, en la mayoría de los casos, genera una gran emoción, pero indiscutiblemente también es una etapa en la que se experimenta una serie de cambios biológicos y físicos.

En este sentido es importante mencionar que toda mujer embarazada, entre otras cuestiones, debe prestar más atención al estado de su salud bucal. Porque tal vez se haya comentado que en cada embarazo es posible, que la mujer pierda un diente y que el bebé en desarrollo tomará el calcio que necesite de sus dientes. Ambos son mitos; sin embargo, empujan hacia la necesidad de un buen cuidado dental y una buena nutrición durante este proceso de gestación.

La pérdida de dientes que ocurre en ocasiones durante su embarazo usualmente es el resultado de degeneración dental o enfermedades de las encías. Durante el embarazo, las mujeres son más propensas a esas condiciones por una variedad de razones. Ambas, la enfermedad de la encía y la caries dental, son causadas por la formación de placa. La placa es la capa pegajosa, sin color que se forma diariamente sobre sus dientes. Los ácidos y toxinas producidas por la bacteria contenida adentro de la placa son las causas de la caries dental y la inflamación y la enfermedad de los tejidos de las encías. 

Los cambios hormonales durante el embarazo hacen a los tejidos de las encías más susceptibles a la inflamación y al sangrado. Esta condición se conoce como “gingivitis del embarazo”. Mientras que la sensibilidad y sangrado fácil están asociados con la gingivitis, esto sucede más fácilmente durante el embarazo; es la acumulación de placa sobre sus dientes, y no los cambios hormonales, la mayor causa de esta condición.

Cabe mencionar que existen otras razones para tener un buen cuidado de la salud oral durante su embarazo, además de su propia salud dental. Las investigaciones sugieren que la enfermedad severa de la encía (enfermedad periodontal) está relacionada con parto prematuro.

El nacimiento prematuro es el que sucede demasiado temprano, antes de las 37 semanas de embarazo. Estos bebés pueden tener más problemas de salud al nacer y más tarde en la vida que los nacidos a término completo.

Cuidar bien de su boca, dientes y encías durante el embarazo puede ayudarle a tener un embarazo sano y un bebé sano.

La embarazada debe prestar una especial atención al cuidado de sus dientes y encías. Debe de cepillarlos de forma minuciosa, como mínimo, dos veces al día, preferiblemente por la mañana y por la noche.

Además, durante el embarazo se debe usar un cepillo de cerdas suaves, realizar un buen cepillado con una buena pasta con flúor (que previene la formación de caries) y utilizar de forma periódica el hilo dental. Si no limpiamos la superficie interdental dejamos de limpiar el 40 por ciento de la superficie de los dientes.

 

IMPORTANCIA DE LA DIETA

 

El bebé cubre sus necesidades de calcio a través de la dieta o de los huesos de la madre. No obtiene el calcio de los dientes de su madre como mucha gente cree. En este sentido, la dieta tiene un papel muy importante:

 

  • El cuerpo de la madre es la única fuente de alimentación del bebé.
  • El médico o matrona informará detalladamente sobre los alimentos más adecuados para tomar durante el embarazo.
  • En lo que se refiere a la dentadura, la embarazada debe intentar aumentar el consumo de productos ricos en calcio (lácteos (mejor desnatados), frutos secos, sardinas con espinas) que están especialmente indicados para el desarrollo de los dientes y huesos.

 

La prevención de la caries es especialmente importante para las madres ya que el simple hecho de compartir una cuchara puede transferir las bacterias a la boca del bebé. En las madres también aumenta el bruxismo, rechinar los dientes, seguramente por el aumento en el estrés. También hay que recordar la importancia de la hidratación. No beber suficiente agua puede conllevar tener la boca seca y esto a su vez aumenta el riesgo de caries y de padecer enfermedad de las encías.

 

Si eres una mamá reciente intenta cuidarte, cuanto mejor estés tú mejor estará tu bebé.

 

Cualquier procedimiento odontológico es compatible con la lactancia: extracciones molares, cura de caries dental, tratamientos de conductos, colocación de brakects, limpieza dental y blanqueamientos, entre otros, ya que el tipo de anestesia utilizada en estos procedimientos es local, es decir, que actúa en el sitio de aplicación de la zona afectada.

Es común escuchar cómo algunos dentistas indican a las madres en el período de lactancia que, una vez realizado el procedimiento, deben desechar la leche materna o no ofrecer el pecho durante unas horas posteriores de haber recibido el tratamiento odontológico por el uso de anestesia local, pero realmente se trata  de un error, debido a que puedes seguir amamantando sin ningún problema, porque no afecta la salud de tu bebé, ni interfiere con la producción de la leche materna y mucho menos “seca” la leche. Estos son sólo mitos o falta de información por el personal de salud.